Los Derrames Petroleros y sus Consecuencias

Juan Carlos Sánchez M.

El problema de la contaminación por hidrocarburos debe abordarse en términos de sus efectos a corto y a largo plazo. Los primeros son bien evidentes, y han recibido la mayor difusión por distintos medios. Los segundos sólo se ponen de manifiesto con lentitud y en la actualidad son tema de mucho estudio. Los efectos a corto plazo pertenecen a dos categorías, los causados por recubrimiento y asfixia de especies vivas, y los procedentes de la toxicidad del petróleo.

Los causados por revestimiento y asfixia son:

  1. Reducción de la transmisión de luz. Las mediciones han demostrado que la intensidad de luz ambiental a 2 metros por debajo de una mancha de petróleo sobre el agua es inferior en un 90 % a la de la misma profundidad en agua clara. La fotosíntesis en la vida vegetal acuática se ve entorpecida por prolongados períodos en tales condiciones.
  2. Disminución del oxígeno disuelto. La película o capa de petróleo reduce la cantidad de oxígeno que se transfiere al agua desde el aire. Hay mediciones que han demostrado un nivel de oxigeno disuelto en el agua significativamente inferior bajo una mancha de petróleo.
  3. Daños a las aves acuáticas. Las aves que se zambullen y nadan quedan cubiertas de petróleo. Ello provoca que sus plumas se peguen, reduciéndose así su flotabilidad e impidiéndoles el vuelo. El valor aislante de las plumas se pierde también, y algunas aves perecen debido a la exposición prolongada al agua fría.
  4. Asfixia. Los efectos del petróleo sobre la vida vegetal a lo largo de las costas ha llegado a ser un tema de importancia. Las algas y líquenes intermareales han sido destruidos debido a coberturas asfixiantes de petróleo que han llegado a las costas de ciertas áreas.

 

Hasta hace poco, se consideraba que los hidrocarburos saturados con puntos de ebullición bajos eran inofensivos para el ambiente acuático. En la actualidad se ha demostrado que dichas sustancias, a concentraciones acuosas reducidas, producen anestesia y narcosis en una amplia gama de animales inferiores. Los animales sometidos a elevadas concentraciones experimentan daños celulares y la muerte. Se ha indicado que las larvas y otras formas juveniles de vida acuática, podrían verse especialmente afectadas. Los hidrocarburos aromáticos con un punto de ebullición bajo abundan en el petróleo y representan su fracción más peligrosa. Compuestos como el benceno, tolueno y xileno se encuentran en dicha fracción. Estas sustancias son muy toxicas para el hombre, al igual que para los organismos vivos. El naftaleno y el fenantreno, también presentes en el petróleo, son incluso más tóxicos para los peces que los tres compuestos antes mencionados. Los compuestos aromáticos son más solubles en agua que los hidrocarburos saturados. Los aromáticos pueden ser letales para organismos marinos por contacto directo (con el petróleo), o por contacto con soluciones diluidas formadas cuando los compuestos se disuelven en el agua a partir del petróleo. El efecto de dichos compuestos disminuye algo con el tiempo, pues son componentes volátiles y se evaporan.

Las observaciones efectuadas en derrames de petróleo próximos a la costa indican que sobreviene una destrucción de la vida acuática en los primeros días que siguen al vertido. Las especies afectadas incluyen una amplia gama de peces, mariscos, gusanos, cangrejos y otros invertebrados. La toxicidad es inmediata, conduciendo a la muerte en cuestión de minutos u horas después del contacto.

Los efectos a largo plazo y especialmente a bajas concentraciones de los componentes del petróleo sobre los sistemas vivos, no son tan evidentes como los efectos a corto plazo.  Se ha estudiado el destino de los compuestos orgánicos que entran en la cadena trófica marina; los resultados indican que ciertos hidrocarburos, una vez que se han incorporado a un organismo determinado, permanecen totalmente estables independientemente de su estructura. También existen pruebas de que estos compuestos pueden pasar por muchos miembros de la cadena trófica acuática, sin alterarse. Están pues sujetos a la amplificación de la cadena trófica, situación análoga a la que presentan los metales pesados y los plaguicidas (bio-acumulación). La cadena trófica llega eventualmente a los organismos marinos que son extraídos para el consumo humano. Ello representa la posibilidad de que el sabor de los productos pesqueros se vea negativamente afectado o, lo que es peor, que venenos potenciales a largo plazo puedan acumularse en el alimento usado para el consumo humano. La amplificación de la cadena trófica también puede llevar a situaciones en que los seres vivos, en las partes altas de la cadena, acumulen cantidades de compuestos lo bastante elevadas como para ser letales.

~ por makeoilgreen en 26/06/2010.

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