El Efecto Invernadero y el Cambio Climático

Dr. Juan Carlos Sánchez M.

La Tierra, al calentarse bajo el influjo de la energía solar que atraviesa su atmósfera, devuelve parte de esta energía al espacio en forma de radiación infrarroja. Los “gases de efecto invernadero” presentes en la atmósfera impiden que la radiación calórica escape directamente al espacio, por cuanto esta radiación no puede atravesar directamente el aire como la luz visible del sol. Este es el efecto invernadero natural del planeta. 

Los principales gases de efecto invernadero (en lo adelante GEI), son el vapor de agua, el dióxido de carbono, el ozono, el metano, el óxido nitroso, los halocarbonos y otros gases industriales creados por el hombre. Si bien estos gases en su conjunto representan menos del 1% de la composición de la atmósfera, cumplen la vital función de producir ese efecto invernadero natural, gracias al cual existe la vida en el planeta tal como la conocemos. (Sin el efecto invernadero natural la temperatura media del planeta seria alrededor de – 14 ºC) 

Efecto Invernadero y Cambio Climatico.

 

El problema del cambio climático no radica en la existencia y comportamiento de estos gases, los que resultan esenciales para la vida, sino en el hecho de que la concentración en la atmósfera de los principales GEI (posiblemente con la excepción del vapor de agua) está aumentando como resultado directo de la actividad humana, en particular las emisiones de dióxido de carbono o CO2 (principalmente del uso como combustible del carbón, derivados del petróleo y gas natural para la generación de electricidad, en las fabricas y para el transporte) el metano y el óxido nitroso (debido esencialmente a la agricultura, la descomposición de la materia orgánica y a los cambios en el uso de la tierra), el ozono (generado por los escapes de los automotores y otras fuentes) y los gases industriales de vida media prolongada tales como los clorofluorocarbonos (CFC), los hidrocloroflurocarbonos (HFC) y los hidrocarburos perfluorados (PFC). De esta forma, el efecto invernadero natural es aumentado por el impacto de las actividades humanas que ocasionan la emisión de estos gases, y este “efecto invernadero ampliado” es el que esta alterando el clima del planeta. 

El dióxido de carbono es actualmente responsable de más del 60% del “efecto invernadero ampliado”. Este gas se da naturalmente en la atmósfera pero la combustión de carbón, derivados del petróleo y gas natural está liberando a la atmósfera el carbono almacenado en estos combustibles fósiles, a una velocidad sin precedentes. 

Análogamente, la deforestación libera el carbono almacenado en los árboles. Las emisiones anuales actuales ascienden, por este concepto, a más de 23 mil millones de toneladas métricas de dióxido de carbono, o sea casi el 1% del volumen total de dióxido de carbono de la atmósfera. Según las mediciones realizadas en el Observatorio de Mauna Loa, Hawai, la concentración máxima de CO2 alcanza ya el nivel de 380 ppm. Esta concentración, que es la más alta en varios cientos de miles de años, supera en  100 ppm a la que correspondería en la ausencia de la intervención humana en la atmósfera. En sentido contrario, los bosques, cuando son conservados, actúan como “sumideros” de carbono, debido a que lo absorben por fotosíntesis. 

Los niveles de metano ya han aumentado en un factor de dos y medio desde la revolución industrial. Las principales fuentes de este potente gas de invernadero son la agricultura, en particular las emanaciones de los arrozales inundados y la expansión de la cría de ganado. También contribuyen las emisiones de las descargas de desechos, particularmente los de naturaleza orgánica, y las fugas que ocurren durante la extracción de carbón y en la producción de hidrocarburos por la industria petrolera. El metano emitido contribuye actualmente en un 20% al efecto ampliado de invernadero. El rápido aumento del metano comenzó más recientemente que el del dióxido de carbono, pero la contribución del metano se le ha ido poniendo a la par rápidamente. Sin embargo, el metano tiene un tiempo de vida media atmosférico de sólo 12 años, mientras que el dióxido de carbono persiste durante un periodo mucho más prolongado. 

El óxido nitroso, una serie de gases industriales y el ozono, contribuyen al restante 20% del efecto ampliado de invernadero. Los CFC se están estabilizando debido a los controles de emisiones introducidos en el marco del Protocolo de Montreal, para proteger la capa del ozono estratosférico. Los niveles de gases de vida prolongada como los HFC, los PFC y el hexafloruro de sulfuro están en aumento. Si bien los niveles de ozono estratosférico están disminuyendo, los niveles de este gas se están elevando en algunas regiones en la capa inferior de la atmósfera, debido a la contaminación del aire. 

Los aerosoles creados por el hombre tienen un efecto de enfriamiento general. Las emisiones de sulfuros provenientes de las plantas termoeléctricas que utilizan carbón o fuel oil, y la combustión de materiales orgánico, producen las partículas microscópicas de aerosol que pueden reflejar la luz del sol hacia el espacio y afectar también la formación y dinámica de las nubes. El enfriamiento resultante contrarresta en parte el calentamiento de invernadero. Sin embargo, estos aerosoles permanecen en la atmósfera durante un periodo relativamente corto, comparado con los gases de efecto invernadero de vida prolongada, por lo cual su efecto de enfriamiento es localizado. 

 
 
 
 

  

  

 
 
 

 

~ por makeoilgreen en 07/03/2010.

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